sábado, 22 de octubre de 2011
IZQUIERDA Y NACIONALISMO
A lo largo de su atormentada y tormentosa historia, la izquierda, con todas las contradicciones que se quiera, ha peleado por extender el ideal de ciudadanía,
vale decir: ha luchado por la liquidación de los privilegios, incluidos, claro está, los ligados al sexo, al linaje, a la raza (si es que eso existe, que no creo) o a la clase social. Precisamente lo contrario de lo que han sostenido y sostienen los nacionalistas de cualquier color.
Los nacionalistas suponen, por ejemplo, que la pertenencia a una comunidad cultural es suficiente título para otorgar derechos o levantar fronteras. En ellos, el antiigualitarismo es patente y sirve, por ejemplo, para convertir a la lengua “propia” en fuente de discriminación contra quienes tienen otra lengua materna.
Lo dicho: resulta imposible ser de izquierdas y, a la vez, ser nacionalista, pero hay más:
¿Cómo hacer una política de Estado, cualquier política de Estado, teniendo como socios a los nacionalistas?
¿Qué Estado se puede construir en España haciendo caso a las disgregadoras demandas de los nacionalistas?.
Joaquín Leguina
¿Nacionalismos de izquierdas?
¿ES CONGRUENTE SER NACIONALISTA DE IZQUIERDAS?
¿Qué es la izquierda? Es, simplemente, la igualdad. Pero Bobbio (Derecha e izquierda) ya advirtió que hay que especificar, además, entre quién, en qué y por qué criterio. El qué puede ser de muy distinta naturaleza: integridad o dignidad personales, derechos civiles, libertades negativas, derechos políticos, oportunidades sociales, recursos económicos… El criterio también: per cápita, según las necesidades, según la contribución (sea el trabajo, la inversión, el esfuerzo, la productividad marginal), dejada al azar… Y, por supuesto, el quién: los propietarios, los no dependientes, los varones, los adultos, los ciudadanos, los residentes, los humanos… Muchas demandas de la izquierda sólo buscaban ampliar o generalizar derechos, oportunidades o recursos ya al alcance de algunos, mientras que la derecha trataba de mantener su carácter minoritario, de privilegios.
Lo importante es comprender que, si la igualdad puede referirse a objetos, sujetos y criterios tan distintos, no serán compartidos por todos, ni siquiera por quienes con mayor convicción se proclamen de izquierda. Dicho llanamente: es posible, incluso frecuente, situarse a la izquierda en un ámbito y a la derecha en otro, pues la (auto) ubicación política no es algo unitario (no estamos hechos de una sola pieza). La historia lo ha mostrado hasta la saciedad: sindicatos racistas (la mayoría de los gremiales y profesionales, no hace mucho), partidos de izquierda colonialistas (el socialismo francés y el laborismo inglés, v.g.) o segregacionistas (el comunismo sudafricano en sus inicios), toda suerte de organizaciones obreras machistas y xenófobas, sufragistas burguesas, etc. Este dualismo no es fácil de sobrellevar, pues conlleva cierta disonancia cognitiva, sobre todo en la medida en que la moral se funde en postulados universalistas. El impulso igualitario (de izquierda) es expansivo, y mucha gente pugna por dar coherencia a sus opciones morales y políticas, por lo que quien empieza oponiéndose a una forma de desigualdad tiende a hacer lo mismo ante otras y, así, las mismas personas dan vida a organizaciones, actividades y movilizaciones contra diversas formas de desigualdad; además, de una enemistad común puede nacer una buena amistad, y distintos movimientos enfrentados a un orden desigual pueden terminar confluyendo, entremezclándose y asumiendo recíprocamente sus demandas (así, por ejemplo, el movimiento obrero ha llegado a rechazar la discriminación genérica o étnica).
Pero lo esencial es que, no habiendo una sola divisoria social sino varias, se puede ser igualitario ante unas y no ante otras, de izquierda en esto y de derecha en aquello. De hecho, mucho autoproclamado izquierdista no sufre sino incongruencia de status, es decir, un profundo malestar basado en la creencia de que se valora lo que no se debe (y en lo que él vale poco) y no se valora lo que se debe (y en lo que él vale mucho). G. Lenski (Poder y privilegio) fue quien mejor comprendió que no sólo importa cuál sea el grado de desigualdad en tal o cual dimensión (entre hombres y mujeres, entre empleadores y empleados, entre adultos y jóvenes…) sino también, y más, cuál sea el peso relativo de cada una de las dimensiones de la desigualdad (el sexo, la clase, la edad, la etnia, el territorio, la religión, la afiliación política y un largo etcétera). Aunque la búsqueda de la coherencia moral y la experiencia de la opresión conjunta puedan empujar a ser de izquierda (o de derecha) en general, el impulso inmediato, sin embargo, es bien otro: alinearse a la izquierda en aquello en que sufrimos desventajas y a la derecha en aquello en que disfrutamos privilegios. De ahí las vilipendiadas pero tercas figuras del obrero machista, la feminista burguesa, la basura blanca, la canalla patriótica y otras incoherentes coherencias; inconexas desde la perspectiva de una moral universalista pero redondas desde la perspectiva de los intereses particulares. Ahí es donde se incluyen el nacionalismo de izquierdas y la izquierda nacionalista.
Por otra parte, ¿qué es el nacionalismo? La idea común es que éste busca dividir alguna gran entidad imperial, colonial o de otro tipo, siempre contra natura, para que en la nueva nación coincidan por fin el perímetro del poder y el sustrato de la cultura. Aunque esto pueda tener algo de verdad, la esencia del nacionalismo revolucionario fue exactamente la contraria: crear un espacio común, con libertad de movimiento y residencia, una lengua codificada, unas leyes para todos, un poder político unitario, un sistema uniforme de pesas y medidas, una cultura homogénea, una ciudadanía única…, estos sí, contra natura, por encima de los particularismos locales, gremiales, étnicos, religiosos y otros que eran los que realmente contaban en la vida real y cotidiana de las personas (y no su lejana adscripción a tal o cual armazón imperial). El nacionalismo, en otras palabras, fue un movimiento unificador. Bien es cierto que, en sociedades todavía dispersas y ya mestizas, unificó unos rasgos a costa de otros, pero en todo caso unificó. El actual nacionalismo tardío, el secesionismo frente a unas naciones constituidas ya hace siglos como Estados (o viceversa, tanto da), busca justamente lo opuesto. Ya no se trata de disolver toda la caterva derechos locales, privilegios gremiales, estigmas étnicos, etc., en una ciudadanía común, sino de romper ésta con la promesa de nuevos privilegios distintivos.
De ahí precisamente su cara izquierdosa. No se arrastraría a mucha gente por la vía separatista con la simple promesa de cambiar de amo. El nacionalismo se viste de izquierda porque está en conflicto, incluso en guerra. Cuando se hace sonar los tambores para la batalla hay que proclamar la hermandad universal en las propias filas. Puede ser incluso sincero, pues la tensión del conflicto genera una fuerte solidaridad interna en cada bando. No es casual que las grandes oleadas igualitarias hayan seguido siempre a las grandes guerras (los derechos políticos a la Primera, los sociales a la Segunda). La vanguardia nacionalista puede, además, vivir su propia cruzada como una auténtica revolución de izquierdas, pues ellos no sólo van a tomar el palacio de invierno, sino que se lo van a repartir con su magnífica colección de cargos, despachos, sueldos, dietas y otras gabelas: un inmenso botín, como ya apuntó E. Gellner (Naciones y nacionalismo), aunque sólo por una vez y para los más avispados. En contraste, donde no hay veleidades secesionistas el localismo es más bien conservador (U. Alavesa, U. Valenciana, P. Aragonés Regionalista, P. Andalucista, Coalición Canaria…) o es asumido por los partidos nacionales (PP en Galicia, PSOE en Andalucía), y el nacionalismo de izquierda no pasa de ser una nota folklórica: Chunta, Andecha, BNV-EV, MPAIAC o ICAN…
No sé si fue Lenin, sin duda el gran estratega de la izquierda revolucionaria, o más bien Stalin, su teórico delegado para la cuestión nacional, quien quiso distinguir el nacionalismo de los opresores del de los oprimidos, para rechazar el primero y apoyar el segundo (sólo mientras resultó útil, claro). Suena bien, pero es ya historia. Si una comunidad territorial es sometida una reducción de sus derechos en contraste con los del grupo dominante, la separación es una vía hacia la igualdad, aunque no la única, y el nacionalismo puede ser efectivamente un movimiento de izquierdas. Pero el separatismo vasco o catalán, como el de la Padania industrial o la Escocia petrolera, es un movimiento antiigualitario, el intento de apropiarse de manera definitiva y exclusiva de un conjunto de recursos que la suerte inesperada o la historia compartida han concentrado en su territorio. Eso por no hablar de sus insultantes pretensiones de superioridad racial o histórica.
En nuestros días y en nuestro entorno, el nacionalismo podrá adoptar todos los colores de la izquierda en todos los ámbitos imaginables, pero, en lo que le es propio y distintivo, es un puro movimiento de derechas, de ruptura de la igualdad, de división de la ciudadanía, de defensa o búsqueda de privilegios para unos (generalmente unos pocos) a costa de otros (generalmente los más). Que los Otegui o los Carod se apunten a todas las causas de izquierda menos a una, la defensa del espacio y la igualdad ciudadana ya conquistados, es de una tremenda inconsistencia moral, pero de una gran sagacidad táctica, tanto para sí mismos como para toda esa cohorte de intelectuales, profesionales y funcionarios que les siguen dispuestos a conquistar el aparato del Estado.
La pregunta que queda es por qué llegan prestarles oídos quienes, llegado el caso, no participarían ni mucho ni poco de esa gran piñata. ¡El proletariado no tiene patria!, gritaba convencida la izquierda decimonónica. En el siglo XX aprendimos que, en realidad, es lo único que tiene; que no hay otra contrapartida a la pérdida de la propiedad de los medios de producción, primero, y de la seguridad del puesto de trabajo, después, que los derechos sociales: asistencia sanitaria, subsidios de desempleo, pensiones, educación y otras prestaciones entre universalistas y contributivas; y que, sin propiedad, no hay otra independencia que la que otorgan los derechos civiles y políticos. Paradójicamente, el proceso autonómico ha dejado en manos de los mesogobiernos las partidas del bienestar (welfare) y, en las del gobierno central, más bien las del malhacer (warfare). Por si no bastara, cuando el torbellino de la economía informacional y global sacude la tierra bajo los pies de sectores crecientes, la derecha neoliberal que nos gobierna anuncia la retirada del Estado y ofrece como solución final que cada uno se busque la vida. La idea misma de ciudadanía, que durante la transición y el periodo socialista se fue llenando lentamente de contenido (de derechos civiles, políticos y sociales), aunque en verdad necesitaba ya una profunda reformulación (nutrirse también de responsabilidad individual y compromiso compartido), amenaza ahora con verse vaciada del mismo. El desistimiento de la derecha neoliberal es el que abre paso al oportunismo pseudoizquierdista del nacionalismo.
Mariano Fernández Enguita
domingo, 16 de octubre de 2011
Eco
Catalunya, con un gobierno de derechas, es hoy la avanzadilla de las
condiciones que nos van a imponer a los/as trabajadores/as después del
20N los defensores del capitalismo. El derrumbe del sistema en el que
vivimos se ha llevado por delante el trabajo de millones de personas y
las ha abocado al hambre y a la desesperación. ¿La respuesta?: en todo
el territorio del Estado empiezan a organizarse los y las parados/as,
pero si la derecha en Catalunya ya ha puesto en marcha sus planes,
también los/as trabajadores/as de Catalunya están en la vanguardia de la
lucha contra el sistema de injusticia social. En el último encuentro de
las Mesas de Convergencia de todo el Estado estuvo Diosdado Toledano,
miembro de la Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona; su
exposición supuso un verdadero toque de atención sobre este movimiento
en su organización y en la aportación de datos estremecedores sobre los
próximos pasos que van a dar los promotores de la explotación social
ante la situación de desastre que se avecina. La Asamblea de Parados de
Catalunya es un ejemplo a conocer, difundir y tomar como referente.
Hablamos con Diosdado Toledano.
1. ¿Cuál es la situación de los derechos sociales en Cataluña en estos momentos con el gobierno de CIU? ¿Cuáles serían los derechos sociales y su existencia o no existencia y en qué medida conforman la democracia? Sabes que se grita “Le llaman democracia y no lo es”.
Los derechos a la salud, educación, y las ayudas sociales a los más desfavorecidos sufren los tijeretazos inmisericordes del gobierno presidido por Artur Mas. La excusa es el mismo “mantra” que repiten todas las administraciones: problemas de financiación, el excesivo déficit y deuda públicos. Sin embargo el mismo gobierno ha reducido los ingresos fiscales suprimiendo el impuesto de sucesiones…
El reciente empeoramiento de la ley de la renta Mínima de Inserción o “PIRMI ayuda social de 423 euros mensuales a aquellas personas y familias sin empleo e ingresos en situación de extrema pobreza ha sido un escándalo social. En efecto, el gobierno de la Generalitat cambió el modo de pago de esta ayuda sin previo aviso a principios de agosto con la excusa de combatir el fraude que, según los propios trabajadores sociales, era mínimo y muy controlado. La campaña de criminalización de los más pobres ha servido para empeorar la Ley de renta Mínima de inserción en diversos aspectos fundamentales y excluir de este derecho a la oleada de personas en paro que tras agotar la prestación de desempleo y los subsidios soliciten el PIRMI. Con el nuevo decreto no será suficiente estar sin empleo e ingresos durante doce meses, sino que habrá que presentar otras “razones” que no se precisan y que son la coartada para denegar el subsidio.
Democracia y derechos sociales básicos son inseparables. Si consideramos la democracia como el sistema que permite expresar la voluntad y gobierno de la mayoría para atender sus principales necesidades e intereses generales, es fácil comprender la frustración y desafección ciudadana respecto del régimen político español. Más del 80 % de la ciudadanía, en sucesivas encuestas, valora el desempleo como el principal problema en España, es lógico que se cuestionen la Democracia en nuestro país al persistir el incumplimiento del derecho constitucional al Trabajo.
2. ¿Cuál es la situación de los parados en Cataluña y qué hace el gobierno de CIU con relación a los parados, cuáles son sus proyectos y a qué crees que son debidos? ¿Cómo se ve el futuro inmediato, qué hacéis frente a la crisis y qué proponéis desde la Asamblea de Parados de Cataluña a la sociedad trabajadora sin organizar y organizada?
Según la Encuesta de Población Activa del 2º trimestre hay 690.900 personas en paro en Catalunya. Esta cifra aumentará de manera significativa en la encuesta que se publicará en octubre. Prosigue la alta tasa de desempleo juvenil y se agrava la situación de desempleo de los mayores de 45 años. El 70% son parados de larga duración. 160.000 no perciben ninguna prestación. La gran mayoría abocados a la pobreza si permanece y agrava la crisis. Una situación insostenible si tenemos en cuenta que la OCDE prevé un altísimo paro en España en los próximos 15 años.
El servil cumplimiento del gobierno CiU de las políticas de ajuste impuestas desde Bruselas y el BCE, particularmente desde la aprobación del Pacto por el Euro Plus, no crea empleo sino que lo destruye. Los miles de despidos en los servicios públicos y la administración agravan la situación.
Las recetas de CIU para reducir el paro y “crear empleo” son de carácter ultraliberal, facilitar los despidos, abaratar los salarios, extender la precariedad, para lo cual propugnan como es conocido duras reformas laborales. A su vez parchean con las políticas fracasadas del anterior gobierno, sucesivos cursos de formación para parados con una eficiencia en los resultados pobrísima (3% encuentra empleo). De este modo vamos camino de tener los parados más formados del mundo. El problema real no es la falta de formación y la mejora de la “ocupabilidad” de los parados sino la persistencia en la destrucción de empleo.
Hay salidas justas, solidarias y efectivas a la crisis. En primer lugar hay que ir a la raíz, al origen de la actual crisis financiera y económica internacional, hay que desterrar las fracasadas políticas neoliberales. Y debemos romper con las cadenas que nos atan al Euro y a la neoliberal Unión Europea, una máquina de políticas de ajuste y pérdida de derechos sin fin, que nos ahoga con la excusa de la devolución de la deuda, y el déficit público cero.
Durante el amplio periodo especulativo se han amasado fortunas incalculables en manos de unos pocos ricos. Se trata de repartir esa riqueza obtenida con la explotación, la usura, la especulación y el crimen, entre la gran mayoría ciudadana desposeída y empobrecida. Es intolerable que Botín, presidente del Banco Santander, defraude Hacienda llevándose su “botín” a paraísos fiscales y el gobierno no le castigue con la nacionalización del banco y la expropiación de su fortuna ilícita. Por tanto, la primera medida para salir de la crisis: repartir la riqueza.
La productividad acumulada durante la época de “vacas gordas” es enorme, sus beneficios en salario y reducción de jornada no han ido a la clase trabajadora, esa productividad, esos beneficios deben traducirse en una reducción drástica del tiempo de trabajo. Con 30 horas de trabajo semanal, sin disminución del salario, es decir repartiendo el trabajo existente, se elimina en la práctica el desempleo.
Con la aplicación de 30 horas de trabajo semanal, la Abolición de la precariedad y sus instrumentos, ETT,s, etc., penalizando severamente a los empresarios de la economía sumergida, se generaría trabajo digno y estable y expectativas de consumo básico y duradero, aumentarían los ingresos fiscales y se reducirían los gastos sociales del desempleo…
Hay riqueza y trabajo pero deben repartirse. Naturalmente, la salida de la crisis exige la aplicación de otras medidas, creación de una banca pública para que fluya el crédito, recuperar el control público sobre los sectores estratégicos de la economía, recuperar cotas importantes de soberanía alimentaria, agraria e industrial, progresividad fiscal y medidas fiscales contundentes sobre los ricos, abolición de los desahucios y creación de un parque público de vivienda de alquiler, etc.
La Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona tenemos nuestra plataforma reivindicativa, elaborada democráticamente, que recoge algunas de las propuestas mencionadas anteriormente, y que resumimos con el lema “Derecho al Trabajo o en su defecto, derecho a una prestación indefinida y suficiente”. Nuestra lista de reivindicaciones se amplía y con otras exigencias, derecho a la vivienda, transporte gratuito para la gente desempleada, etc., etc.
3. Entrando en la organización, ¿quiénes la forman y quiénes pueden formar parte de ella?. Te he escuchado en las Mesas de Convergencia que “todos somos candidatos a ser pobres” ¿nos puedes contar cuál es la situación económica por la que pasan las diferentes franjas de parados en Cataluña? ¿Qué es “la ayuda social” y qué es el “derecho de renta por una vida digna”?
En la Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona participan fundamentalmente desempleados/as y gentes solidarias. La lucha contra el paro nos concierne a todos, clase trabajadora y ciudadanía solidaria.
Funcionamos en Asamblea, debatimos democráticamente y tomamos las decisiones normalmente por consenso. En la Asamblea se está a título individual, sin distinción de siglas.
Según datos de la propia dirección del “Servei d’ocupació” del Gobierno de la Generalitat de Catalunya el 70% de las personas en paro que perciben prestación de desempleo la agotarán a lo largo de los próximos seis meses…
Si consideramos la gravedad, amplitud y duración de la crisis y el desempleo todos los trabajadores somos candidatos al desempleo y a la pobreza…
Para dar respuesta a las consecuencias del desempleo y la pobreza propugnamos superar la actual Ley de Renta Mínima de “Inserción Social” debido a su concepción estrecha e insuficiente en esta época de crisis y de escasas posibilidades de inserción social…, que además, evite desarrollos e interpretaciones restrictivas como las aplicadas por el Gobierno de CiU en el Decretazo de finales de agosto.
El derecho a una “Renta ciudadana garantizada” tal como está formulada en el art. 24.3 del capítulo I del actual Estatuto de Autonomía nos parece más justa y avanzada. La referencia más cercana es la “Renta de garantía de ingresos” existente en Euskadi, que es un derecho universal e indefinido, y cuya cuantía económica para la familia monoparental es en la actualidad de 658 euros al mes, notablemente superior a los 423 del PIRMI.
Para impulsar el desarrollo de la Ley que haga realidad el art. 24.3 trabajamos en la construcción de una Comisión Promotora de la ILP por la “Renta ciudadana garantizada”. En la primera reunión participaron la mayoría de sindicatos, así como importantes entidades sociales y ciudadanas, esperamos que se extienda y amplíe todavía más. La tarea de elaborar el proyecto de ley y, sobre todo, recoger las 50.000 firmas debidamente acreditadas exige un amplio y unitario esfuerzo. Esperamos en esa campaña sensibilizar a la mayoría del pueblo de Catalunya sobre la realidad de la crisis, la pobreza, el desempleo, y la necesidad de garantizar a toda la ciudadanía el derecho a los recursos básicos para una vida digna. Si ganamos la opinión y el corazón de la mayoría habremos dado el paso decisivo para hacer realidad esa Ley.
4. En Cataluña hay algún ayuntamiento con concejales nazis o fascistas, pero también la otra derecha, el PP, han pretendido utilizar a los parados, y hoy por hoy se emplean en ello ¿nos puedes contar por donde va el trabajo de la derecha en toda su extensión? Y ¿cuál ha sido la actitud de la izquierda y la Asamblea de Parados de Cataluña?
La derecha representada por el Partido Popular intentó capitalizar sin éxito en el 2010 una movilización espontánea de parados en la ciudad de Badalona, afortunadamente diversas organizaciones de izquierda locales y la Plataforma unitaria que organizó la II Marcha contra el paro en Catalunya reaccionamos a tiempo y supieron neutralizar ese intento.
Los fascistas de PXC quieren provocar una guerra entre pobres, enfrentando a desempleados autóctonos con ciudadanos inmigrantes, en esa tarea han tenido la ayuda inestimable de los sectores más extremistas del PP, particularmente de su alcalde Albiol. Desgraciadamente en esta labor no están solos, los discursos de los dirigentes de CIU, desde la esposa de Jordi Pujol hace algunos años, a los recientes discursos del demócrata-cristiano J.A. Durán i Lleida alientan el odio a los inmigrantes y hacen el juego a la xenofobia y el fascismo.
Desde la Asamblea de parados hacemos pedagogía para unir a todos los ciudadanos sin distinción de origen en la lucha contra el capitalismo, sistema responsable de la crisis y de nuestras penalidades.
5. Por último, ¿nos puedes hablar de vuestra experiencia como organización de trabajadores en paro, vuestras acciones más importantes, vuestros proyectos a corto y largo plazo, vuestra relación con la sociedad trabajadora, las organizaciones sociales y los partidos de izquierda? Y, ante el 20N, elecciones, ¿qué proponéis?
A lo largo de más de dos años y medio la Asamblea de trabajadores en paro de Barcelona nos hemos reunido semanalmente, debatido, elaborado reivindicaciones, y organizado multitud de acciones, concentraciones periódicas delante del Gobierno de la Generalitat, del Ayuntamiento. Hemos repartido semanalmente nuestras hojas informativas en las oficinas que acuden nuestros compañeros/as en paro.
Participamos en la Plataforma unitaria que organizó la II Marcha contra el paro y precariedad en Octubre 2010 en Catalunya, junto a otros colectivos de parados, la Plataforma “Los lunes al sol”, etc., sindicatos, y organizaciones políticas y cívicas. Durante la marcha de más de 100 km a pie se distribuyeron 20.000 ejemplares del periódico que recogía nuestra reivindicaciones y alternativas, y así pudimos romper el muro de silencio mediático sobre la lucha contra el paro.
Ocupamos exitosamente la Bolsa de Barcelona para denunciar a los especuladores responsables de la crisis y el desempleo.
Convocamos con anterioridad y participamos en la manifestación del 15 M. Estuvimos en las diversas actividades y asambleas de la acampada BCN, en la concentración delante del Parlament y algunos de nuestros compañeros sufrieron los golpes de la policía catalana en el brutal desalojo de los indignados en Pza. Catalunya.
Somos solidarios con los trabajadores amenazados de despido, hemos participado en las acciones de bloqueo de desahucios, estuvimos como ciudadanos en las manifestaciones y actos contra los recientes recortes en la salud pública.
Hemos tocado las puertas de todas las administraciones, tanto del gobierno de la Generalitat, como de los ayuntamientos, con escasos resultados hasta la fecha, salvo diversas mociones de apoyo y compromiso con nuestras reivindicaciones.
En la actualidad, estamos en medio de la campaña por el transporte gratuito para las personas en paro, y tras la agresión al PIRMI, participamos en las movilizaciones de protesta durante el mes de agosto y ahora impulsamos la ILP por la Renta Ciudadana Garantizada.
Vemos necesario avanzar en la coordinación de las organizaciones activas en la lucha contra el paro y la pobreza a nivel estatal y haremos todos los esfuerzos para avanzar hacia ese objetivo
Sabemos que nuestra lucha es difícil, pero todo lo que hacemos por elevar la autoestima y la dignidad de las víctimas de la crisis es fundamental para crear y movilizar la fuerza social y ciudadana que nos permita cambiar las cosas, nuestra llamada a la conciencia solidaria avanza y la irrupción del 15 M es de gran ayuda a la difusión de nuestras propuestas.
Tratamos activamente que el movimiento sindical y la izquierda anti-neoliberal y/o anticapitalista recoja nuestras reivindicaciones, nos apoye en las movilizaciones, y las defienda consecuentemente en las instituciones. En cualquier caso, somos conscientes que ello dependerá de la presión social que seamos capaces de impulsar.
Mientras defendemos nuestras reivindicaciones, codo a codo con nuestros compañeros/as, disfrutamos de la fraternidad de los que luchan y son solidarios/as.
Diosdado Toledano, miembro de la Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona, muchas gracias por tus palabras.
1. ¿Cuál es la situación de los derechos sociales en Cataluña en estos momentos con el gobierno de CIU? ¿Cuáles serían los derechos sociales y su existencia o no existencia y en qué medida conforman la democracia? Sabes que se grita “Le llaman democracia y no lo es”.
Los derechos a la salud, educación, y las ayudas sociales a los más desfavorecidos sufren los tijeretazos inmisericordes del gobierno presidido por Artur Mas. La excusa es el mismo “mantra” que repiten todas las administraciones: problemas de financiación, el excesivo déficit y deuda públicos. Sin embargo el mismo gobierno ha reducido los ingresos fiscales suprimiendo el impuesto de sucesiones…
El reciente empeoramiento de la ley de la renta Mínima de Inserción o “PIRMI ayuda social de 423 euros mensuales a aquellas personas y familias sin empleo e ingresos en situación de extrema pobreza ha sido un escándalo social. En efecto, el gobierno de la Generalitat cambió el modo de pago de esta ayuda sin previo aviso a principios de agosto con la excusa de combatir el fraude que, según los propios trabajadores sociales, era mínimo y muy controlado. La campaña de criminalización de los más pobres ha servido para empeorar la Ley de renta Mínima de inserción en diversos aspectos fundamentales y excluir de este derecho a la oleada de personas en paro que tras agotar la prestación de desempleo y los subsidios soliciten el PIRMI. Con el nuevo decreto no será suficiente estar sin empleo e ingresos durante doce meses, sino que habrá que presentar otras “razones” que no se precisan y que son la coartada para denegar el subsidio.
Democracia y derechos sociales básicos son inseparables. Si consideramos la democracia como el sistema que permite expresar la voluntad y gobierno de la mayoría para atender sus principales necesidades e intereses generales, es fácil comprender la frustración y desafección ciudadana respecto del régimen político español. Más del 80 % de la ciudadanía, en sucesivas encuestas, valora el desempleo como el principal problema en España, es lógico que se cuestionen la Democracia en nuestro país al persistir el incumplimiento del derecho constitucional al Trabajo.
2. ¿Cuál es la situación de los parados en Cataluña y qué hace el gobierno de CIU con relación a los parados, cuáles son sus proyectos y a qué crees que son debidos? ¿Cómo se ve el futuro inmediato, qué hacéis frente a la crisis y qué proponéis desde la Asamblea de Parados de Cataluña a la sociedad trabajadora sin organizar y organizada?
Según la Encuesta de Población Activa del 2º trimestre hay 690.900 personas en paro en Catalunya. Esta cifra aumentará de manera significativa en la encuesta que se publicará en octubre. Prosigue la alta tasa de desempleo juvenil y se agrava la situación de desempleo de los mayores de 45 años. El 70% son parados de larga duración. 160.000 no perciben ninguna prestación. La gran mayoría abocados a la pobreza si permanece y agrava la crisis. Una situación insostenible si tenemos en cuenta que la OCDE prevé un altísimo paro en España en los próximos 15 años.
El servil cumplimiento del gobierno CiU de las políticas de ajuste impuestas desde Bruselas y el BCE, particularmente desde la aprobación del Pacto por el Euro Plus, no crea empleo sino que lo destruye. Los miles de despidos en los servicios públicos y la administración agravan la situación.
Las recetas de CIU para reducir el paro y “crear empleo” son de carácter ultraliberal, facilitar los despidos, abaratar los salarios, extender la precariedad, para lo cual propugnan como es conocido duras reformas laborales. A su vez parchean con las políticas fracasadas del anterior gobierno, sucesivos cursos de formación para parados con una eficiencia en los resultados pobrísima (3% encuentra empleo). De este modo vamos camino de tener los parados más formados del mundo. El problema real no es la falta de formación y la mejora de la “ocupabilidad” de los parados sino la persistencia en la destrucción de empleo.
Hay salidas justas, solidarias y efectivas a la crisis. En primer lugar hay que ir a la raíz, al origen de la actual crisis financiera y económica internacional, hay que desterrar las fracasadas políticas neoliberales. Y debemos romper con las cadenas que nos atan al Euro y a la neoliberal Unión Europea, una máquina de políticas de ajuste y pérdida de derechos sin fin, que nos ahoga con la excusa de la devolución de la deuda, y el déficit público cero.
Durante el amplio periodo especulativo se han amasado fortunas incalculables en manos de unos pocos ricos. Se trata de repartir esa riqueza obtenida con la explotación, la usura, la especulación y el crimen, entre la gran mayoría ciudadana desposeída y empobrecida. Es intolerable que Botín, presidente del Banco Santander, defraude Hacienda llevándose su “botín” a paraísos fiscales y el gobierno no le castigue con la nacionalización del banco y la expropiación de su fortuna ilícita. Por tanto, la primera medida para salir de la crisis: repartir la riqueza.
La productividad acumulada durante la época de “vacas gordas” es enorme, sus beneficios en salario y reducción de jornada no han ido a la clase trabajadora, esa productividad, esos beneficios deben traducirse en una reducción drástica del tiempo de trabajo. Con 30 horas de trabajo semanal, sin disminución del salario, es decir repartiendo el trabajo existente, se elimina en la práctica el desempleo.
Con la aplicación de 30 horas de trabajo semanal, la Abolición de la precariedad y sus instrumentos, ETT,s, etc., penalizando severamente a los empresarios de la economía sumergida, se generaría trabajo digno y estable y expectativas de consumo básico y duradero, aumentarían los ingresos fiscales y se reducirían los gastos sociales del desempleo…
Hay riqueza y trabajo pero deben repartirse. Naturalmente, la salida de la crisis exige la aplicación de otras medidas, creación de una banca pública para que fluya el crédito, recuperar el control público sobre los sectores estratégicos de la economía, recuperar cotas importantes de soberanía alimentaria, agraria e industrial, progresividad fiscal y medidas fiscales contundentes sobre los ricos, abolición de los desahucios y creación de un parque público de vivienda de alquiler, etc.
La Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona tenemos nuestra plataforma reivindicativa, elaborada democráticamente, que recoge algunas de las propuestas mencionadas anteriormente, y que resumimos con el lema “Derecho al Trabajo o en su defecto, derecho a una prestación indefinida y suficiente”. Nuestra lista de reivindicaciones se amplía y con otras exigencias, derecho a la vivienda, transporte gratuito para la gente desempleada, etc., etc.
3. Entrando en la organización, ¿quiénes la forman y quiénes pueden formar parte de ella?. Te he escuchado en las Mesas de Convergencia que “todos somos candidatos a ser pobres” ¿nos puedes contar cuál es la situación económica por la que pasan las diferentes franjas de parados en Cataluña? ¿Qué es “la ayuda social” y qué es el “derecho de renta por una vida digna”?
En la Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona participan fundamentalmente desempleados/as y gentes solidarias. La lucha contra el paro nos concierne a todos, clase trabajadora y ciudadanía solidaria.
Funcionamos en Asamblea, debatimos democráticamente y tomamos las decisiones normalmente por consenso. En la Asamblea se está a título individual, sin distinción de siglas.
Según datos de la propia dirección del “Servei d’ocupació” del Gobierno de la Generalitat de Catalunya el 70% de las personas en paro que perciben prestación de desempleo la agotarán a lo largo de los próximos seis meses…
Si consideramos la gravedad, amplitud y duración de la crisis y el desempleo todos los trabajadores somos candidatos al desempleo y a la pobreza…
Para dar respuesta a las consecuencias del desempleo y la pobreza propugnamos superar la actual Ley de Renta Mínima de “Inserción Social” debido a su concepción estrecha e insuficiente en esta época de crisis y de escasas posibilidades de inserción social…, que además, evite desarrollos e interpretaciones restrictivas como las aplicadas por el Gobierno de CiU en el Decretazo de finales de agosto.
El derecho a una “Renta ciudadana garantizada” tal como está formulada en el art. 24.3 del capítulo I del actual Estatuto de Autonomía nos parece más justa y avanzada. La referencia más cercana es la “Renta de garantía de ingresos” existente en Euskadi, que es un derecho universal e indefinido, y cuya cuantía económica para la familia monoparental es en la actualidad de 658 euros al mes, notablemente superior a los 423 del PIRMI.
Para impulsar el desarrollo de la Ley que haga realidad el art. 24.3 trabajamos en la construcción de una Comisión Promotora de la ILP por la “Renta ciudadana garantizada”. En la primera reunión participaron la mayoría de sindicatos, así como importantes entidades sociales y ciudadanas, esperamos que se extienda y amplíe todavía más. La tarea de elaborar el proyecto de ley y, sobre todo, recoger las 50.000 firmas debidamente acreditadas exige un amplio y unitario esfuerzo. Esperamos en esa campaña sensibilizar a la mayoría del pueblo de Catalunya sobre la realidad de la crisis, la pobreza, el desempleo, y la necesidad de garantizar a toda la ciudadanía el derecho a los recursos básicos para una vida digna. Si ganamos la opinión y el corazón de la mayoría habremos dado el paso decisivo para hacer realidad esa Ley.
4. En Cataluña hay algún ayuntamiento con concejales nazis o fascistas, pero también la otra derecha, el PP, han pretendido utilizar a los parados, y hoy por hoy se emplean en ello ¿nos puedes contar por donde va el trabajo de la derecha en toda su extensión? Y ¿cuál ha sido la actitud de la izquierda y la Asamblea de Parados de Cataluña?
La derecha representada por el Partido Popular intentó capitalizar sin éxito en el 2010 una movilización espontánea de parados en la ciudad de Badalona, afortunadamente diversas organizaciones de izquierda locales y la Plataforma unitaria que organizó la II Marcha contra el paro en Catalunya reaccionamos a tiempo y supieron neutralizar ese intento.
Los fascistas de PXC quieren provocar una guerra entre pobres, enfrentando a desempleados autóctonos con ciudadanos inmigrantes, en esa tarea han tenido la ayuda inestimable de los sectores más extremistas del PP, particularmente de su alcalde Albiol. Desgraciadamente en esta labor no están solos, los discursos de los dirigentes de CIU, desde la esposa de Jordi Pujol hace algunos años, a los recientes discursos del demócrata-cristiano J.A. Durán i Lleida alientan el odio a los inmigrantes y hacen el juego a la xenofobia y el fascismo.
Desde la Asamblea de parados hacemos pedagogía para unir a todos los ciudadanos sin distinción de origen en la lucha contra el capitalismo, sistema responsable de la crisis y de nuestras penalidades.
5. Por último, ¿nos puedes hablar de vuestra experiencia como organización de trabajadores en paro, vuestras acciones más importantes, vuestros proyectos a corto y largo plazo, vuestra relación con la sociedad trabajadora, las organizaciones sociales y los partidos de izquierda? Y, ante el 20N, elecciones, ¿qué proponéis?
A lo largo de más de dos años y medio la Asamblea de trabajadores en paro de Barcelona nos hemos reunido semanalmente, debatido, elaborado reivindicaciones, y organizado multitud de acciones, concentraciones periódicas delante del Gobierno de la Generalitat, del Ayuntamiento. Hemos repartido semanalmente nuestras hojas informativas en las oficinas que acuden nuestros compañeros/as en paro.
Participamos en la Plataforma unitaria que organizó la II Marcha contra el paro y precariedad en Octubre 2010 en Catalunya, junto a otros colectivos de parados, la Plataforma “Los lunes al sol”, etc., sindicatos, y organizaciones políticas y cívicas. Durante la marcha de más de 100 km a pie se distribuyeron 20.000 ejemplares del periódico que recogía nuestra reivindicaciones y alternativas, y así pudimos romper el muro de silencio mediático sobre la lucha contra el paro.
Ocupamos exitosamente la Bolsa de Barcelona para denunciar a los especuladores responsables de la crisis y el desempleo.
Convocamos con anterioridad y participamos en la manifestación del 15 M. Estuvimos en las diversas actividades y asambleas de la acampada BCN, en la concentración delante del Parlament y algunos de nuestros compañeros sufrieron los golpes de la policía catalana en el brutal desalojo de los indignados en Pza. Catalunya.
Somos solidarios con los trabajadores amenazados de despido, hemos participado en las acciones de bloqueo de desahucios, estuvimos como ciudadanos en las manifestaciones y actos contra los recientes recortes en la salud pública.
Hemos tocado las puertas de todas las administraciones, tanto del gobierno de la Generalitat, como de los ayuntamientos, con escasos resultados hasta la fecha, salvo diversas mociones de apoyo y compromiso con nuestras reivindicaciones.
En la actualidad, estamos en medio de la campaña por el transporte gratuito para las personas en paro, y tras la agresión al PIRMI, participamos en las movilizaciones de protesta durante el mes de agosto y ahora impulsamos la ILP por la Renta Ciudadana Garantizada.
Vemos necesario avanzar en la coordinación de las organizaciones activas en la lucha contra el paro y la pobreza a nivel estatal y haremos todos los esfuerzos para avanzar hacia ese objetivo
Sabemos que nuestra lucha es difícil, pero todo lo que hacemos por elevar la autoestima y la dignidad de las víctimas de la crisis es fundamental para crear y movilizar la fuerza social y ciudadana que nos permita cambiar las cosas, nuestra llamada a la conciencia solidaria avanza y la irrupción del 15 M es de gran ayuda a la difusión de nuestras propuestas.
Tratamos activamente que el movimiento sindical y la izquierda anti-neoliberal y/o anticapitalista recoja nuestras reivindicaciones, nos apoye en las movilizaciones, y las defienda consecuentemente en las instituciones. En cualquier caso, somos conscientes que ello dependerá de la presión social que seamos capaces de impulsar.
Mientras defendemos nuestras reivindicaciones, codo a codo con nuestros compañeros/as, disfrutamos de la fraternidad de los que luchan y son solidarios/as.
Diosdado Toledano, miembro de la Asamblea de trabajadores/as en paro de Barcelona, muchas gracias por tus palabras.
He publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
Curiosidad o no tanto
Es
sorprendente lo eficientes que fueron los nazis al dirigir un país
entero, incluyendo a su población y la industria con respecto a sus
objetivos malévolos.
Por si no lo sabían 3 grandes empresas trabajaron con los nazis: Hugo Boss diseñó los uniformes de intimidación de las SS (así como las camisas de las SA y las de las Juventudes de Hitler), IBM diseñó las tarjetas perforadas que fueron utilizadas para sistematizar el exterminio de las personas por raza y clase.
Volkswagen fue uno de los más grandes aliados de los nazis, cuando Hitler
puso en marcha un plan de fomento de la industria del automóvil, con el
objetivo de relanzar sus fábricas y hacerlas más competitivas frente a
las inglesas y las francesas. Se lanza un concurso entre los empresarios
para la concesión de la fabricación del denominado 'automóvil del pueblo' (Volks Wagen). El nombre escogido por Hitler para el automóvil fue Kdf-Wagen (Kraft durch Freude: ‘fuerza a través de la alegría’) y la ciudad, Kdf-Stadt. Sin embargo, nadie empleó otro nombre que no fuese el de Volkswagen para referirse al "Escarabajo". Además Volkswagen utilizó mano de obra esclava para la fabricación de sus vehículos.
Sin
embargo, estas no fueron las únicas empresas que actuaban en conjunto
con los nazis - otras empresas globales todavía hoy reconocibles también
vendieron su alma al diablo en formas diferentes, aquí les dejo la
información sobre 10 de ellas.
Chase Bank
La alianza de Chase Bank (ahora JPMorgan Chase), con los nazis no es tan sorprendente. Uno de sus principales accionistas, JD Rockefeller,
financió directamente experimentos eugenésicos nazis antes de la
guerra. Entre 1936 y 1941, Chase y otros bancos de EE.UU. ayudaron a los
alemanes a recaudar más de $ 20 millones en el intercambio de dólares,
ganándose con esta operación una comisión de más de $ 1.2 millones de la
cual Chase se embolsó nada menos que $ 500.000. Lo cual era mucho
dinero en ese momento.
El
hecho de que los marcos alemanes utilizados para financiar la operación
eran provenientes de judíos que habían huido de la Alemania nazi no
parecía molestar a Chase - de hecho, aumentó su actividad después de la Kristallnacht
(la noche en la que judíos en toda la Alemania nazi y Austria fueron
sistemáticamente atacados por turbas en 1938). Chase también congeló las
cuentas de los judíos franceses en la Francia ocupada por los nazis
antes que los nazis se lo pidieran.
Ford
El mismo Henry Ford fue un notorio anti-semita, publicó una colección de artículos bajo el título: “El Judío Internacional: el problema más importante del mundo”.
Ford incluso patrocinó su propio periódico que utilizó como una pieza
de propaganda, culpando a los judíos de la Primera Guerra Mundial, y en
1938 recibió la Gran Cruz del Águila Alemana, la más alta medalla de la
Alemania nazi otorgada a ciudadanos extranjeros.
Además
Ford produjo un tercio de los camiones utilizados por la milicia
alemana durante la guerra, realizados en su mayoría por presos.
Random House
Es
posible que no haya oído hablar de Bertelsmann AG, pero tal vez ha oído
hablar de los libros publicados por sus filiales, incluyendo Random
House, Bantam Books y Doubleday. Durante el régimen nazi, Bertelsmann
publicó la propaganda nazi y literatura como "La esterilización y la eutanasia: Una contribución a la Ética Aplicada cristiana."Incluso las obras publicadas por Will Vesper, que había dado un encendido discurso en la quema de libros en 1933.
Random
House creó una nueva controversia nazi en 1997 cuando se agregó a la
definición de nazi del diccionario Webster, "una persona que es
fanáticamente dedicada o busca controlar una actividad especifica,
prácticas, etc".
Kodak
Cuando se piensa en Kodak, lo primero que se viene a la mente son fotografías de la familia feliz y recuerdos atrapados en la película, pero lo que realmente se debe considerar es la mano de obra esclava que la sucursal alemana de la empresa utilizó durante la Segunda Guerra Mundial. Las filiales de Kodak en países europeos neutrales hicieron buen negocio con los nazis, proporcionándoles tanto un mercado para sus mercancías y divisas valiosas. La rama portuguesa incluso envió sus beneficios a la sucursal en La Haya, que estaba bajo la ocupación nazi de la época. Es más, esta empresa no se dedicó sólo a la producción de cámaras durante la guerra, sino que se expandió en la fabricación de disparadores, detonadores y otros artículos de uso militar para los alemanes.
Coca-Cola
Fanta
es una bebida sabrosa con sabor a naranja que fue diseñada
específicamente para los nazis. Así es, los ingredientes de la Cola-Cola
eran de difícil importación, por lo que el gerente de operaciones de
Coca-Cola en Alemania, Max Keith, se le ocurrió una nueva bebida que se podría hacer con los ingredientes disponibles.
En 1941, Fanta debutó en el mercado alemán. Aunque Max Keith
no era un nazi, sus esfuerzos para mantener viva la operación de
Coca-Cola a través de la guerra hicieron que Coca-Cola lograra grandes
beneficios económicos y cuando la guerra finalizó rápidamente vendió sus
gaseosas a los soldados americanos que se encontraban en Europa.
Allianz
Allianz
es el doceava mayor compañía de servicios financieros en el mundo.
Fundada en Alemania en 1890, cuando los nazis llegaron al poder era la
mayor aseguradora de Alemania. Como tal, rápidamente se involucró con el
régimen nazi. Su director general, Kurt Schmitt, fue también ministro de Economía de Hitler, y la compañía aseguró las instalaciones y el personal en Auschwitz.
Su
Director General es responsable de la política que pagó al Estado nazi
en lugar de los legítimos beneficiarios judíos cuando la propiedad judía
fue dañada tras la Kristallnacht.
Es
más, la compañía trabajó en estrecha colaboración con el gobierno nazi
para anular las pólizas de seguro de vida de los judíos alemanes
enviados a los campos de exterminio y durante la guerra despojaron los
bienes de los judíos en nombre de los nazis.
Bayer,
aunque conocida por sus orígenes como una sub-división de la empresa
que hizo el gas Zyklon B, usado en las cámaras de gas nazis, no es la
única compañía farmacéutica con esqueletos en su armario.
Las compañías químicas Suizas Ciba y Sandoz se fusionaron para formar Novartis, famosa por su medicamento Ritalin. En 1933, la rama de Ciba Berlín despidió a todos los miembros judíos de su consejo de administración y los reemplazó con personal de raza aria “más aceptable"; por su parte, Sandoz
hizo lo mismo con su presidente. La empresa fabricó colorantes,
medicamentos y productos químicos para los nazis durante la guerra.
Novartis ha tratado de expiar su culpabilidad y junto con otras empresas cómplices donó $ 15 millones para un fondo de Suiza para indemnizar a las víctimas de los nazis.
Nestlé
En el año 2000, Nestlé pagó más de $ 14.5 millones a un fondo para los sobrevivientes del Holocausto y las organizaciones judías. Debido a los reclamos de mano de obra esclava durante la guerra.
La
empresa ha admitido que adquirió una empresa en 1947 que había
utilizado trabajos forzosos durante la guerra y también ha establecido
que "Es bien cierto o puede presumirse que, algunas empresas del Grupo
Nestlé que estaban activos en los países controlados por el gobierno
nacional socialista (nazi) emplearon la política de trabajos forzados”.
BMW
BMW
ha admitido el uso de hasta 30.000 personas bajo trabajos forzosos
durante la guerra. Estos trabajadores esclavos prisioneros de guerra y
reclusos de campos de concentración produjeron los motores para la Luftwaffe
y así se vieron obligados a ayudar al régimen a defenderse contra los
que estaban tratando de salvarlos. BMW se centró exclusivamente en los
aviones y la fabricación de motocicletas durante la guerra, sin
pretensión de ser otra cosa que un proveedor de maquinaria de guerra a
los nazis.
General Electric (GE)
En
1946 General Electric fue multada por el gobierno de los EE.UU. a causa
de sus actividades durante la guerra infame. En asociación con Krupp,
una empresa de fabricación alemana, General Electric deliberada y
artificialmente elevó el precio del carburo de tungsteno, un material
que era vital para el esfuerzo bélico.
Aunque
sólo recibió una multa de $ 36.000 en total, General Electric ganó
alrededor de $ 1,5 millones, de esta estafa en 1936, lo que dificultó el
esfuerzo de guerra y el aumento del costo de derrotar a los nazis.
GE
también compró acciones de Siemens antes de que estallara la guerra,
convirtiéndose en cómplices de la utilización de mano de obra esclava
para construir las cámaras de gas, lugar en el que muchos de los
trabajadores afectados se reunieron finalmente.
lunes, 3 de octubre de 2011
Falacias de la Reforma Laboral
Uno de los aspectos más recalcitrantes y más penoso de esta crisis es sin lugar a dudas, el paro. Y más triste aún, es escuchar y leer siempre las mismas recetas. La solución es reforma laboral, flexibilidad laboral, reducción de sueldos, reducción de costes salariales, ampliación de contratos temporales, despidos más baratos. Bien entendido que son las medidas adoptables cuando el mercado presenta notables barreras de entrada y salida, que impiden o dificultan la contratación.
Esto es trabajar con una visión simplista y mecanizada del problema. El desempleo en España es estructural y las causas no están por el lado de la demanda, sino más bien en la oferta. Y en ese sentido cabe preguntarse qué es lo que impide a un empresario contratar. La respuesta: la rigidez del mercado de trabajo español.
Al menos eso es lo que nos han apuntado siempre, pero no es cierto. El problema viene sencilla y llanamente en la ausencia de un motor industrial poderoso, y en la falta de una estructura empresarial y financiera ,sólidas, con fuerte implementación en altas tecnología, investigación, desarrollo e innovación.
Por tanto el problema visto desde el otro lado del mercado es una rígidez de la oferta sencillamente porque dicha oferta no existe. Y mientras eso siga así, es decir mientras no se pongan los cimientos con una clara reforma de la educación y formación a todos los niveles seguiremos en el mismo punto. Con una tasa media estructural del 20 %.
Es necesario por tanto y más que nunca un enfoque diferente del papel del Estado que, no debe asumir, al menos en este pais, que toda solución pasa por esperar a que la inciativa privada solucione esta papeleta. No lo va a hacer nunca.
Fuente Eurostat
Esto es trabajar con una visión simplista y mecanizada del problema. El desempleo en España es estructural y las causas no están por el lado de la demanda, sino más bien en la oferta. Y en ese sentido cabe preguntarse qué es lo que impide a un empresario contratar. La respuesta: la rigidez del mercado de trabajo español.
Al menos eso es lo que nos han apuntado siempre, pero no es cierto. El problema viene sencilla y llanamente en la ausencia de un motor industrial poderoso, y en la falta de una estructura empresarial y financiera ,sólidas, con fuerte implementación en altas tecnología, investigación, desarrollo e innovación.
Por tanto el problema visto desde el otro lado del mercado es una rígidez de la oferta sencillamente porque dicha oferta no existe. Y mientras eso siga así, es decir mientras no se pongan los cimientos con una clara reforma de la educación y formación a todos los niveles seguiremos en el mismo punto. Con una tasa media estructural del 20 %.
Es necesario por tanto y más que nunca un enfoque diferente del papel del Estado que, no debe asumir, al menos en este pais, que toda solución pasa por esperar a que la inciativa privada solucione esta papeleta. No lo va a hacer nunca.
Fuente Eurostat
viernes, 30 de septiembre de 2011
¿EL fracaso de Europa?
La hipótesis de que Grecia sea expulsada de la zona euro se extiende
desde hace unas semanas con una soltura rayana en la frivolidad. UBS,
Saxo Bank o Goldman Sachs han calculado incluso los costes económicos de
tal posibilidad: el PIB griego se desplomaría entre un 40% y un 50% en
medio de bancarrotas de sus bancos, su preocupante deuda se duplicaría
de inmediato, habría que invertir entre dos y tres billones de euros en
recapitalizaciones de entidades de crédito y seguros por toda Europa,
cada ciudadano griego perdería al menos 10.000 euros en el primer año...
Además, la resurrección del dracma no facilitaría el pago de la deuda
de Atenas y provocaría el contagio a todo el club de la moneda única
europea por su demostrada incapacidad de auxiliar a uno de sus socios
más pequeños (no llega al 3% del PIB de la eurozona).
Y, sin embargo, estas tremendas consecuencias económicas son solo eso, consecuencias económicas. Por eso, son economistas, como el profesor Nouriel Roubini, los que mantienen que el daño puede ser "limitado y contenido". En términos economicistas puede ser, pero el riesgo real para los ciudadanos europeos tiene un alcance infinitamente mayor y apenas se menciona en estos días. Digámoslo enseguida: la salida del euro de un país provocaría el fin de la unión monetaria y, muy probablemente, la inevitable liquidación de la propia UE. Preocupados en exclusiva por los mercados, la deuda soberana o la ortodoxa disciplina presupuestaria, a nuestros dirigentes europeos les está faltando el coraje de reaccionar con determinación para defender los valores superiores de la gobernabilidad, la estabilidad y la convivencia en el continente.
No es extraño, por tanto, que ya no escuchemos jamás el término "familia" para hablar de la Unión, y sí oigamos que los españoles son "vagos", los griegos "mentirosos y despilfarradores", los alemanes "egoístas"... Intentemos vislumbrar qué ocurriría si Grecia fuera expulsada del euro como recomienda, entre otros, el primer ministro holandés, el liberal Mark Rutte, que gobierna gracias al apoyo del ultraderechista Geert Wilders. ¿Acaso no se plantearía de inmediato la expulsión de Portugal? ¿Y por qué no Irlanda? ¿Quién sería el siguiente? ¿España o Italia? Seguramente porque el reguero de salidas forzosas sería imparable, el alemán Hans-Olaf Henkel, exjefe de la patronal industrial, ha propuesto lo opuesto: la huida hacia adelante del próspero bloque del Norte, la salida conjunta del euro de Alemania, Finlandia, Austria y Holanda. O sea, que la destrucción de la moneda europea estaría garantizada con independencia de que el primer zarandeo fuera un movimiento defensivo de los socios ricos o un ataque contra los pobres. ¿Qué haría Francia en cualquiera de los dos casos? Es impensable creer que París rompiera sus lazos con el Sur. Conviene recordar que la construcción europea, tras dos guerras mundiales, está basada en el entendimiento de Francia y Alemania.
Y una vez dinamitada la unión monetaria, ¿qué posibilidades de subsistencia tendría la UE? ¿Pocas o ninguna? El euro no se creó como un proyecto económico-financiero. Por el contrario, es el mayor avance político de la Unión. Y como tal fue concebido. Con imperfecciones, sin duda. Y las estamos pagando. Pero parece más lógico exigir a los mandatarios europeos que se centren en superar esas imperfecciones -y ya han perdido tres años- que no asistir al drama de una muerte por inanición de un pilar básico del armazón europeo.
Pese al abismo al que nos asomamos los europeos, ni siquiera se ponen en marcha las alarmas. Podría sospecharse que una generación de desmemoriados nos preocupamos en exclusiva de nuestros bolsillos en lugar de seguir construyendo un futuro en paz y estabilidad. El exvicecanciller alemán Joschka Fischer es una sensata excepción. "La crisis", afirmaba el mes pasado en estas páginas, "comienza a socavar los mismísimos cimientos en los que se basó el orden europeo de posguerra: la alianza franco-alemana, por un lado, y la transatlántica, por el otro, que hicieron posible un periodo de paz y prosperidad sin precedentes en la historia del continente".
Volvamos al caso griego. Si Atenas es expulsada del euro, ¿qué posibilidades tendría de seguir en la UE? ¿Pocas o ninguna? Y si abandona la UE, ¿qué repercusiones tendría en sus relaciones con Turquía? ¿Cómo afectaría eso al resto de Europa? ¿Y a las relaciones Europa-Estados Unidos? No sería el único foco de tensión que pondría en riesgo la estabilidad y la seguridad del continente. Hasta Citigroup, en un vaticinio que muchos preferirán desechar por considerarlo alarmista, augura "gobiernos autoritarios o militares, incluso guerras civiles".
Con llamadas alarmistas o no, lo cierto es que son escasas las advertencias de que una crisis económica amenaza la moneda única y la UE. Por el contrario, nuestros dirigentes políticos no hacen nada por ahuyentar un axioma que se instala con más y más fuerza entre los ciudadanos europeos: euro es igual a sacrificios, ajustes y recortes del Estado de bienestar.
Y, sin embargo, el camino está más claro que nunca y nos lo están diciendo incluso desde fuera de Europa: actúen juntos, únanse más, lancen soluciones colectivas... Se pueden llamar eurobonos, o ministerio europeo de finanzas, o avances en la unión política o Gobierno económico europeo... Ah, perdón, es que tropezamos con los intereses nacionales. Sí, lo hemos escuchado tantas veces... Bueno, pues elijan, señores gobernantes: retrocedamos o avancemos.
Artículo de Carlos Yarnoz
Y, sin embargo, estas tremendas consecuencias económicas son solo eso, consecuencias económicas. Por eso, son economistas, como el profesor Nouriel Roubini, los que mantienen que el daño puede ser "limitado y contenido". En términos economicistas puede ser, pero el riesgo real para los ciudadanos europeos tiene un alcance infinitamente mayor y apenas se menciona en estos días. Digámoslo enseguida: la salida del euro de un país provocaría el fin de la unión monetaria y, muy probablemente, la inevitable liquidación de la propia UE. Preocupados en exclusiva por los mercados, la deuda soberana o la ortodoxa disciplina presupuestaria, a nuestros dirigentes europeos les está faltando el coraje de reaccionar con determinación para defender los valores superiores de la gobernabilidad, la estabilidad y la convivencia en el continente.
No es extraño, por tanto, que ya no escuchemos jamás el término "familia" para hablar de la Unión, y sí oigamos que los españoles son "vagos", los griegos "mentirosos y despilfarradores", los alemanes "egoístas"... Intentemos vislumbrar qué ocurriría si Grecia fuera expulsada del euro como recomienda, entre otros, el primer ministro holandés, el liberal Mark Rutte, que gobierna gracias al apoyo del ultraderechista Geert Wilders. ¿Acaso no se plantearía de inmediato la expulsión de Portugal? ¿Y por qué no Irlanda? ¿Quién sería el siguiente? ¿España o Italia? Seguramente porque el reguero de salidas forzosas sería imparable, el alemán Hans-Olaf Henkel, exjefe de la patronal industrial, ha propuesto lo opuesto: la huida hacia adelante del próspero bloque del Norte, la salida conjunta del euro de Alemania, Finlandia, Austria y Holanda. O sea, que la destrucción de la moneda europea estaría garantizada con independencia de que el primer zarandeo fuera un movimiento defensivo de los socios ricos o un ataque contra los pobres. ¿Qué haría Francia en cualquiera de los dos casos? Es impensable creer que París rompiera sus lazos con el Sur. Conviene recordar que la construcción europea, tras dos guerras mundiales, está basada en el entendimiento de Francia y Alemania.
Y una vez dinamitada la unión monetaria, ¿qué posibilidades de subsistencia tendría la UE? ¿Pocas o ninguna? El euro no se creó como un proyecto económico-financiero. Por el contrario, es el mayor avance político de la Unión. Y como tal fue concebido. Con imperfecciones, sin duda. Y las estamos pagando. Pero parece más lógico exigir a los mandatarios europeos que se centren en superar esas imperfecciones -y ya han perdido tres años- que no asistir al drama de una muerte por inanición de un pilar básico del armazón europeo.
Pese al abismo al que nos asomamos los europeos, ni siquiera se ponen en marcha las alarmas. Podría sospecharse que una generación de desmemoriados nos preocupamos en exclusiva de nuestros bolsillos en lugar de seguir construyendo un futuro en paz y estabilidad. El exvicecanciller alemán Joschka Fischer es una sensata excepción. "La crisis", afirmaba el mes pasado en estas páginas, "comienza a socavar los mismísimos cimientos en los que se basó el orden europeo de posguerra: la alianza franco-alemana, por un lado, y la transatlántica, por el otro, que hicieron posible un periodo de paz y prosperidad sin precedentes en la historia del continente".
Volvamos al caso griego. Si Atenas es expulsada del euro, ¿qué posibilidades tendría de seguir en la UE? ¿Pocas o ninguna? Y si abandona la UE, ¿qué repercusiones tendría en sus relaciones con Turquía? ¿Cómo afectaría eso al resto de Europa? ¿Y a las relaciones Europa-Estados Unidos? No sería el único foco de tensión que pondría en riesgo la estabilidad y la seguridad del continente. Hasta Citigroup, en un vaticinio que muchos preferirán desechar por considerarlo alarmista, augura "gobiernos autoritarios o militares, incluso guerras civiles".
Con llamadas alarmistas o no, lo cierto es que son escasas las advertencias de que una crisis económica amenaza la moneda única y la UE. Por el contrario, nuestros dirigentes políticos no hacen nada por ahuyentar un axioma que se instala con más y más fuerza entre los ciudadanos europeos: euro es igual a sacrificios, ajustes y recortes del Estado de bienestar.
Y, sin embargo, el camino está más claro que nunca y nos lo están diciendo incluso desde fuera de Europa: actúen juntos, únanse más, lancen soluciones colectivas... Se pueden llamar eurobonos, o ministerio europeo de finanzas, o avances en la unión política o Gobierno económico europeo... Ah, perdón, es que tropezamos con los intereses nacionales. Sí, lo hemos escuchado tantas veces... Bueno, pues elijan, señores gobernantes: retrocedamos o avancemos.
Artículo de Carlos Yarnoz
jueves, 29 de septiembre de 2011
De favores
Cuando el primer niño rió por
primera vez, su risa se rompió en mil pedazos que saltaron por los aires
en todas direcciones, y así fue como aparecieron las hadas. Por eso
debería haber un hada para cada niño y cada niña. Aunque hoy en día los
niños saben tantas cosas que dejan de creer muy pronto en las hadas.
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